Ha pasado un tiempo desde que no te escribo
Tampoco ha sido demasiado, creo
Te imaginé, caminando con tu perra, por una playa
Yo esperando en la arena, de sorpresa.
Yo llamaba a tu perra, ella me reconocía, feliz
Nos mirábamos fijamente, sin saber bien que decir.
Tú seguías tu camino.
En otro momento,
Te pensé hablando con dulzura
Extraño eso. Te extraño, pero simplemente ya no nos queda nada que salvar
Eras tú, cada célula de mi cuerpo me lo sigue repitiendo
Sigo pensando en ti, a pesar de que ya no debo, me lo prohibí
y lo escribo aquí sin mucha vergüenza, porque necesito botarlo para no explotar
Extraño tus brazos y tu compañía.
Me da pena pensar que por no confiar en mí, algo precioso se perdió
Sigo creyendo que yo tenía la razón, el tiempo ha afirmado mi postura.
Yo no fallé y la confianza se debe desarrollar, se gana; pero no debiste decidir en base a especulaciones
de lo que yo hice o no hice. Debiste dudar y mantener la suavidad, porque yo no te estaba engañando.
Elegiste retirar el amor, ponerlo en duda. El comportamiento enfermizo y el acoso.
Yo no lo toleré, te di a elegir. Seguimos en silencio o terminamos.
Elegiste el fin y te arrepentiste después, con eso no se juega.
Puedo comprender la incomodidad
Puedo entender que te haya molestado mi vacilación en decidir
Puedo incluso asumir que yo no manejé todo perfecto.
Pero no pude tolerar la falta de respeto, la falta de cariño al discutir.
Finalmente decidí que si por algo así, un malentendido, sin haber compromiso, no valía la pena
Que pasaría cuando algo realmente grave sucediera? Me ibas a abandonar? O me liquidarías?
No pude correr ese riesgo. De verdad no pude.
y de verdad te quise.
No hay comentarios:
Publicar un comentario