Hola,
Hace tiempo que no te escribía
Hoy me he acordado de algunas cosas que disfrutaba mucho cuando estábamos juntos. Las he comentado con un amigo, en esos momentos de nostalgia que se dan en esos grupos.
Últimamente me pasa eso, ya no siento tanto dolor. He ido transformando lo malo en aprendizaje y lo bueno en recuerdo.
Después de quedarnos en silencio y partir cada uno por su rumbo, volví a recordar palabras que aún resuenan. De verdad quise estar contigo, en ese momento, ahí. Para decirte lo importante que era el hecho de que tú debías tener paciencia, que las cosas pasaban en su debido tiempo y que no debías desesperar.
He anhelado tus caricias, tu presencia. Igual el tiempo no perdona a nadie. Hoy somos sólo sombras de los sueños que fuimos. Quisiera estar en ese momento, donde teníamos sueños al alcance, siento que estuvimos tan cerca de alcanzarlos, que aún duele un poquito el hecho de que no fuera.
Te miraré por siempre, pero de lejitos, que ya no hay nada que salvar.