martes, 17 de marzo de 2026

Memoria

Siempre tuve una capacidad sobresaliente para relacionar ideas y conceptos. Bastaba con integrar un pensamiento bien formulado a mi cabeza o repetir una cantidad determinada de veces para que se estampara en mi conciencia. 

Hoy siento que lo que en otro contexto sería una capacidad, me impide avanzar. Constantemente me veo enfrentado a episodios en donde reviso y revisito situaciones del pasado que no han quedado bien resueltas, o que cuya resolución no me ha dejado conforme. 

He aceptado que las situaciones, emocionales por cierto, que me han llevado a este eterno bucle; no se resolverán. Que quien debía tener una actitud distinta nunca entrará en razón ni dará pie atrás de sus actitudes. Que lo perdido, perdido está y se ha cerrado toda ventana que permita una reconstrucción hace ya bastante. Que el proceso de cierre es mío y únicamente mío. 

Pese a aquello, me permito este texto para lamentar mi memoria. Lamento recordar eternamente conversaciones y darme cuenta cuando intentan cambiar la versión. Lamento esta obsesión con la coherencia. Lamento aprender números de teléfono y no poder olvidarlos con la misma facilidad. Lamento aprender los caminos del tacto.  Lamento mi poca flexibilidad mental - pese a que entiendo de donde proviene -. Lamento mi debilidad emocional, que me lleva al rápido apego pasional. Lamento haber perdido más tiempo del que debía lamentándome. 

Ha sido un proceso largo y sinuoso, ojalá pudiera acelerarlo, pero no puedo. Estoy lleno de recuerdos dulceamargos de los cuales me cuesta desprenderme, a veces por lo dicho, otras por nostalgia. 

Ojalá repasar la historia sirviera para cambiarla, pero no es posible.


Nostalgia

 Recuerdas cuando pasabas por fuera de mi oficina? 

Al comienzo no te veía, eras una persona más de la multitud. Después de conocerte, no había ocasión que no esperara para verte caminar, con la elegancia que te caracterizaba. 

Cuando tú me empezaste a ver, incluso te atreviste a juguetear conmigo si es que sentías que nadie te miraba. Yo te molestaba con que desfilabas para que yo quedara atónito, viéndote. 

Después que terminó, intentabas no caminar cerca, me evitaste, normal. Incluso me dijiste alguna vez que te sentías mal por pasar frente a mi oficina, pero que para tomar el colectivo, lo más conveniente era cruzar mi oficina. 

Te dejé de ver y en algún tiempo más, sólo serán recuerdos

martes, 10 de marzo de 2026

Lamento que las cosas hayan terminado así.

Tuvimos algo corto, pero intenso. De esas cosas que te sacuden el mundo, que no esperabas pero te remecen en el centro. Yo estaba en una época que definí de aprendizaje, exponiéndome, cerrando cosas a la fuerza. Tu, según mi realidad construida, en una época de desgano y resignación. Ambos teníamos experiencias que nos marcaron, que quizás fueron una de tantas causas de que todo terminara en desastre. 

Nos encontramos de la forma menos probable, en esa aplicación de donde nadie saca nada bueno, pero la sensación de que el mundo acabaría, de catástrofe en plena pandemia, de aislamiento, de soledad; algo debe haber aportado. Rápidamente formamos una familia, sin bases, sin historia, sin proceso; pero fue nuestra y fue hermosa. Yo era tuyo y tú eras mía. Nos anhelábamos sin límites. Escucho tu voz 5 años más tarde y aún me causa escalofríos. 

Lo que acabo de escribir, también fue la receta para el final. Diferencias mal manejadas, problemas personales previos sin resolver, la mierda obsesiva de las redes sociales, una intensidad desbordante y la soberbia de creer que la versión propia es la correcta. 

Quise que las cosas funcionaran, desde un principio y desde mi cuadradita realidad, con mis cuadraditas etapas y con mis cuadraditas reglas, imagino que desde tu vereda se debió sentir similar -o quizás no, sólo fuiste sincera cuando estabas contra la pared o queriendo conseguir algo-. Constantemente me sentí a prueba, desafiado y cuestionado. No tiene nada de malo sentirse así, creo que en el peor de los casos, es síntoma de un interés fuerte o parte del juego. Lo realmente malo vino en el manejo de las cosas, en el acoso, en el círculo vicioso de agresión y arrepentimiento. Este tipo de situaciones hizo mella en mi, avisé con tiempo que se pudriría todo y así fue, paulatinamente dentro del tiempo que estuvimos juntos. -Puede sonar a poco, pero ¿por qué sigo teniendo estos sentimientos?- Nadie puede vivir peleado y sintiéndose mal un cuarto del tiempo, sería acceder a vomitar de nervios dos de cada siete días cada semana, ¿no se entiende lo insano que es? No es justo que la persona que es transparente contigo, directa y honesta sea acusada de lo contrario por no cumplir en la forma que dictan tus expectativas. Al final del día y del recuento de los errores cometidos, ninguno de ellos responde siquiera remotamente a las acusaciones hechas contra mí.

Luego viene la etapa del arrepentimiento, posiblemente 5 largos años de sensaciones dolorosas, en donde la mente maldita recuerda solamente los tres cuartos donde era feliz, donde se atenúan las malas y se salvan las buenas.

Quieres saber que me rompió? No tenía antecedentes de fallar - nunca fallé - pero me trataste como si hubiese sido un ladrón, un impostor, un mentiroso. Una relación se basa en construir confianza, pero tú me abandonaste, dos veces, pese a que confié en que podrías manejar lo que yo te conté como cierto. Preferiste entregarte a tu versión que conocerme, que construir. Pateaste el castillo de arena que teníamos hasta dejarlo hecho sólo un montón de arena suelta, dos veces; y yo no dejo pasar ese tipo de comportamientos.

Pese a todo, y en el contexto de la relación, me transformó en alguien enfocado meramente en cerrar el capítulo. No te dedicaste a conocerme, como debió ser. Me duele aún, porque estuviste muy cerca de ser, pero pese a que pasa el tiempo y veo lo equivocada que estuviste, también sé que tras tus palabras idiotas hay arrepentimiento. 

Tristemente, somos sólo una vez en la vida.  







Soy Machista


Hace unos años que una de mis cartas de presentación es decir que soy Machista. Mucha gente me ha dicho que es una pésima forma de describirme, sobre todo porque a nadie le gustan los "machitos" en la realidad contemporánea. ¿Por qué? 

Según la RAE, machismo es "actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres" o "Forma de discriminación sexista caracterizada por la prevalencia del varón". Por otra parte feminismo -que uno asumiría contrario a machismo- significa "doctrina social favorable a la mujer a quien concede capacidad o derechos reservados antes a los hombres" o "movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres".

O sea, si tomamos la idea de que el lenguaje genera realidad, ¿no le ponemos una carga semántica inherentemente negativa al ser machista? Uno podría pensar, razonablemente, que el machismo defiende los roles más tradicionales del hombre y la mujer, mientras que el feminismo intenta liberarse de dicho paradigma. ¡Que injustas son las definiciones actuales!

Un hombre que denigra a una mujer es un cerdo, no necesariamente un machista. No todos los machistas son(somos) cerdos. No todos los hombres que se dicen feministas merecen el cielo, es un tema de preferencias. 

No todo es blanco o negro. Las máximas machistas no son inhabilitar a las mujeres, pero eso puede suceder como consecuencia de un hombre sobreprotector y condescendiente con el género opuesto y una mujer que debido a la confianza se entrega a esta protección. Evidentemente una persona que genera una dependencia financiera con su cónyuge, se verá sumamente afectado ante un quiebre de dicha relación, en casos forzando su tolerancia muy por sobre el límite. El feminismo no sufre de aquello, sin embargo, lleva a las mujeres a otro extremo, en donde ciertamente no generan dependencia, pero tampoco atracción hacia el género opuesto - algo que impacta en las ya bajas tasas de natalidad -.

Que complicado se ha vuelto todo.


jueves, 9 de febrero de 2012

Darse Cuenta

La idea es simple: Despiertas y caes en un espiral de ideas. Te llenas de proyectos y al mismo tiempo planificas tu vida, como será de ahora en adelante. Pones metas a corto y a largo plazo, haces y deshaces como nunca lo habías hecho antes. -Volver a escribir, retomar el deporte y conseguir una novia, tener familia y trabajo... felicidad!-


... Luego te das cuenta que eres demasiado flojo para hacer eso, que son las siete de la mañana y perdiste la noche sin dormir nada.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Amor de Músico.

Solo quería decir que queman los dedos cuando no están listos para tocarte, que el dolor sobre las llagas de noches anteriores es demasiado fuerte si mis dedos no están lo suficientemente tibios como para rozar los puntos que te hacen gritar. No espero consideraciones, también sé que si no te toco, vendrán otros, prestos, a tocarte. Sé que no eres fiel, aún así te amo y te dejo en libertad, por eso te presento a todos como si fueras de mi propiedad. Algunos me dicen que te trato como a un objeto y por tanto puedo traerte de aquí para allá como si realmente fueras mía. Incluso los sobrenombres que te he puesto te pueden ser un poco incómodos, sé que no te gusta que te diga negra chillona, pero es así como suenan en mi mente aquellas noches de amor puro, amor que los vecinos intentan no escuchar y, aún sabiendo esto, lo hacemos con más ganas, con más fuerza, cosa que nuestro amor llegue a los oídos de todo ser viviente que nos rodee. No me dejes por favor, recupérate, cosa de poder volver a aquellas noches en las que nos conocimos tan profundamente.

Te ama, Square.

sábado, 28 de agosto de 2010

Caminatas en la Oscuridad

Hoy amanecí sabiendo que no quería despertar, que la sombra de la noche anterior aún me perseguía, pidiendome a gritos que reaccionara de manera distinta.- Me incorporé lenta, torpe e incluso tristemente, sintiendo como la resaca me recordaba el amargo sabor de la separación de anoche. Corrí a ver el telefono, que tenía la misma llamada perdida a las ocho de la mañana, haciéndome saber que ella seguía ahí, pero ya no, ya no estaba. Un recuerdo atravesó mi mente como un destello, evocando las imagenes de la borrosa noche anterior, la forma en que me hablaban y me perdía profundamente en sus miradas, el sudor del nervio que sentíamos al tomarnos las manos y pedíamos seguir en el cliché de la eterna agonía. Fue entonces cuando reaccioné nuevamente al mundo del hoy y caí en cuenta que ya no me bastaba, ahora nuevamente, después de mentirme y mentirles constantemente a ellos, a mí y a tí, necesito a quién ahora sé debiera estár aquí ahora, haciéndome olvidar esa mirada, esa calle, esa sensación que tuve ayer mientras caminábamos por la oscuridad.