miércoles, 1 de abril de 2026

y no

No estabas loca. 

Me lo preguntaste alguna vez, insistías porque sentías que era mutuo, me decías que no era sólo tu idea. 

Efectivamente, era mutuo, pero no era locura. 

Era equivocación. 

Me trataste mal y rayé la línea

Me alejé por mi paz y por más que revise, es lo que debía hacer. 

Con nostalgia podré recordar los momentos buenos, 

Los malos sólo reafirman

La decisión que debo enfrentar cada vez que vuelves

Ordenar ideas

Que buen ejercicio este de escribir. 

Ha sido tremendo para mi cabeza ordenar las ideas, poder consultarlas. 

Positivo, por cierto. 

Agradezco poder compartir este espacio, aunque sea sólo conmigo y que no se llamará Cartas a X por tanto tiempo. 


Hoy desperté pensando que quizás no sería lo mejor el ser políticamente correcto siempre

No mal educado, pero asertivo. 

Me ahorraría tanto tiempo y quizás me tratarían como espero ser tratado. 

Nos criaron para otra época, hoy ya no va. 

Hoy ya no va.




martes, 31 de marzo de 2026

Hay gente que no aprende

Me cansé de ese juego. Tengo escrito, literalmente,  en el chat que utilizaste para despedirte, cuando dijiste que no me contactabas, que estabas en otra, que no querías conversar para cerrar el capítulo definitivamente, pese a que te lo ofrecí. 

Recuerdas la frase que enviaste? "If we ever stopped talking and you don't know how to come back send me a song". Una frase de una película romántica que citaste una vez terminó todo, diciendo que yo era "la persona" y que me esperarías por siempre, pese a que las cosas se rompieron por tu mano.

He visto tus redes sociales, aunque esté bloqueado. Y ahí está la canción que alguna vez elegí, puesta como bandera blanca de "estoy para ti", pero realmente no lo estás - posiblemente nunca lo estuviste -.

Cumples 39 años este año. Si yo volviera contigo, significaría renunciar al sueño de un hijo, de una familia. Significa que estaré aceptando las cosas malas que hiciste, sin que te hubieras arrepentido o pedido perdón. 

A estas alturas, parece un juego, contactarme para pelear, para inventar alguna situación ridícula o simplemente para recordar nostálgicamente algo valioso que se perdió. 

Ha pasado tiempo, han pasado personas y aunque te recuerde con nostalgia, dolor u otras cosas, no podría retomar una relación responsablemente. Incluso algo básico como juntarnos ocasionalmente, se ve lejano, porque a estas alturas se siente como una vía para retomar control.

Quisiera que este mensaje volara a ti, quisiera que finalmente te tomaras el tiempo para entender todo lo que sucedió. 

Quisiera finalmente, estar en paz.


martes, 24 de marzo de 2026

Moriste

Moriste el día que decidiste cuestionarme

Ese día que a las 3 am dejaste la casa, sin escuchar mi dolor

Moriste cuando ninguneaste mi historia

Moriste cuando al pedir espacio, lo negaste con violencia

Porque era más importante tu impulso que mi cadáver

No respiraste por seguir hablando

Moriste cuando torciste los hechos

Cuando dijiste entender, pero seguiste igual

Cuando en vez de asumir, quisiste seguir como si nada

Moriste porque no agradeciste lo que tenías entre brazos

Como quedaste medio muerta, lo intentamos; pero...

El problema nunca terminó y quizás no era ni mío

Yo ya era sólo un cuerpo, recibiendo tu angustia

Moriste por miedo a morir, cuando en mis brazos aún latías

Moriste por no aceptar mi muerte, cuando fuiste tú quien me mató

Moriste, agónicamente, pero al fin moriste.

sábado, 21 de marzo de 2026

Confesion

He dicho en el pasado que borré todas las conversaciones. La verdad es que hay una conversación de 2023 guardada aún. La he usado para ir repasando y no olvidar por qué tuve que ponerle fin a nuestra relación. 

Creo que pequé de ser políticamente correcto. En esa conversación tu me decías que no podías olvidarme, que lo habías intentado y que no te era posible. Me decías que me esperarías mil años. Me decías que sentiste que podías tolerar mis diferencias. Me decías que sólo tenías ojos para mí. 

Por mi parte, yo te decía que debías trabajar en olvidarme, trabajar en cosas personales que yo definí como temas no resueltos, que teníamos que cortar el contacto porque no aportaba a los procesos. Trataba de no darte esperanza, porque ya había decidido que la relación debía terminar, pese a tener sentimientos muy fuertes por ti. Hasta el día de hoy revivo el intercambio. 

- Ya me olvidaste. Ya no soy nadie para ti - Me dijiste.
- Eres una persona con quien tuve una historia de amor que no funcionó. - Respondí.

Cosas como esta, lo hacen increíblemente más difícil. Soy un hombre sólo, con un hambre emocional enorme. El hecho de que tu me presionaras y me acusaras (no entraré nuevamente en ese detalle) levantó defensas. Todas estas dulces palabras, por lo tanto, se sintieron como intentos por maniobrar una situación que tú querías, faltando toda la consideración hacia mí como persona. 

¿No era yo importante? Si lo era, ¿por qué existieron señales mezcladas? Me veo inmerso en una situación donde escucho una dulce voz queriendo reconciliar, después de haber escuchado esa misma voz en otro tono, sumamente agresivo y emasculador, erigiendo acusaciones de gravedad contra mí. 

A quien lea esto, mi pensamiento en aquella época era: Si esta persona tuviera un hijo, ¿Estaría de acuerdo con que fuera tratado así por una pareja? En esa época culpé al feminismo y lo odié profundamente. Sentí que me robó a una persona que en otro escenario habría sido perfecta para mi vida. Culpé también a las redes sociales, que con tal de conseguir una vista más o un like más, generan contenido cuyo único objetivo es enganchar, sin pensar en las consecuencias que eso trae al diario vivir. Las acusaciones de Narcisista las escuché nuevamente, meses después, hechas por mi madre hacia mi padre y me lamenté por esa situación. 

¿Será que los hombres estamos destinados a sufrir este tipo de conductas para no estar solos? Me niego, pero siento una gran injusticia. He trabajado arduamente en mí. Debo decir que no soy un santo, me he equivocado infinidad de veces, pero también he aprendido.

Ojalá supieras mi historia, ojalá me hubieras visto. Ojalá entendieras por qué todo lo que hiciste fue tan estúpido. El mundo sería un lugar mejor si la gente tuviera más consideración y más miedo de perder, porque actúan irresponsablemente. 

Pese a todo, no podemos cambiar la historia.


viernes, 20 de marzo de 2026

y?

Eres feliz ahora? 

Las decisiones que tomaste, ¿te llevaron a estar mejor?

Las cosas que dijiste, ¿te arrepientes?

Las acciones que realizaste, ¿te diste cuenta?

Las acusaciones que hiciste, ¿fueron justas?

Las actitudes de acoso, ¿valieron la pena?

Los caprichos, los llantos y el drama, ¿para qué?

Cuando estábamos bien ¿lo recuerdas? ¿con dolor?

Cuando cantábamos juntos, las letras que yo inventaba ¿volviste a reír así? 

Cuando dormíamos abrazados ¿te volvieron a besar entre sueños? ¿volviste a despertar para abrazar más fuerte?

Espero que lo seas, porque a mí me ha costado.






martes, 17 de marzo de 2026

Memoria

Siempre tuve una capacidad sobresaliente para relacionar ideas y conceptos. Bastaba con integrar un pensamiento bien formulado a mi cabeza o repetir una cantidad determinada de veces para que se estampara en mi conciencia. 

Hoy siento que lo que en otro contexto sería una capacidad, me impide avanzar. Constantemente me veo enfrentado a episodios en donde reviso y revisito situaciones del pasado que no han quedado bien resueltas, o que cuya resolución no me ha dejado conforme. 

He aceptado que las situaciones, emocionales por cierto, que me han llevado a este eterno bucle; no se resolverán. Que quien debía tener una actitud distinta nunca entrará en razón ni dará pie atrás de sus actitudes. Que lo perdido, perdido está y se ha cerrado toda ventana que permita una reconstrucción hace ya bastante. Que el proceso de cierre es mío y únicamente mío. 

Pese a aquello, me permito este texto para lamentar mi memoria. Lamento recordar eternamente conversaciones y darme cuenta cuando intentan cambiar la versión. Lamento esta obsesión con la coherencia. Lamento aprender números de teléfono y no poder olvidarlos con la misma facilidad. Lamento aprender los caminos del tacto.  Lamento mi poca flexibilidad mental - pese a que entiendo de donde proviene -. Lamento mi debilidad emocional, que me lleva al rápido apego pasional. Lamento haber perdido más tiempo del que debía lamentándome. 

Ha sido un proceso largo y sinuoso, ojalá pudiera acelerarlo, pero no puedo. Estoy lleno de recuerdos dulceamargos de los cuales me cuesta desprenderme, a veces por lo dicho, otras por nostalgia. 

Ojalá repasar la historia sirviera para cambiarla, pero no es posible.