Tu vida volvió a partir
con una sonrisa fingida
forzándote, como deshumanizada
con algunas grietas en la cara
El hecho es que no olvidas
y que el pasado se volvió un ancla
tuviste en tus manos la vida
pero la rechazaste con las ancas.
y pese a que ya estás a varios metros hacia arriba
que quizás el suelo miras con altanería
ya sabes lo que dicen de los que suben
duele mucho la caída
Pero aún así partiste
y por eso me alegro
demasiado blanca estaba esta piedra
que te mantenía en el suelo.