Me tomo un minutito de la jornada laboral
Veo algo que no debí ver, porque me hace mal
Busqué una respuesta en la Biblia y recordé a mi Abuelo
¡Que hombre sabio!
Siempre, antes de dormir, leía la biblia
Yo no soy creyente, pero que libro más impresionante
Y este señor, día a día, leía 5 hojitas y se guiaba por ella
No era el más santo, ni el más perfecto, pero así lo quise.
Así lo recuerdo, lleno de lecciones para un niñato como yo
Eso es amor y yo lo tuve.
El surgió de la tierra, llegó de un país lejano escapando de la guerra
Yo no tendría la fortaleza
Y se ceñía a su credo, predicaba historias llenas de sabiduría
Antes de roncar como motosierra vieja
y partir nuevamente su ciclo eterno.
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